¡Shhhhhhhhhhhh! No digas bobadas,
no digas bobadas
que quiero mirarte;
vos actuá normal,
como si yo no estuviera mirando.
Sí, ya sé que es difícil,
pero dale,
no sé,
actuá normal
que yo te miro.
Porque sos más linda cuando sos así,
cuando hacés cosas de esas que...
De esas que hacen las que son vos
¿entendés?
Ya sé; hagamos esto:
vos mirás al cielo, como pensativa,
podés pensar si querés,
y yo te miro.
¡Pero no pienses en cosas feas!
No pienses en cosas feas
que cuando ponés cara de preocupada
me dan ganas de llorar.
No quiero llorar,
al menos no ahora,
ahora te quiero mirar.
Pensá en cuando eras chica,
pensá en la sensación esa,
la de volver de la escuela
corriendo con la túnica desprendida;
pensá en el café con leche
y en las galletitas,
en correr, en trepar;
¿ves? Es fácil.
Ahora quedate así,
que te quiero ver para siempre.
