La ví por la ventanilla
y enseguida me decidí.
Me incorporé,
lentamente,
mirando con disimulo al resto del pasaje,
tratando de no llamar la atención.
Abrí con mucha calma la ventana,
la volví a mirar, y tomando impulso
le tiré con todas mis fuerzas
uno de esos besos que atraviesan paredes.
Lamentablemente
ella no se percató de mi acción,
y el beso le dio de lleno en la cabeza
partiéndole el cráneo en ocho pedazos.
Según pude concluir, luego de que el ómnibus partió
y dejó atrás el tumulto de gente
que se había reunido alrededor del hermoso cadáver,
el amor mata.
lunes, 16 de junio de 2008
viernes, 13 de junio de 2008
El humor
El humor consiste en tomar distancia;
en separarse y mirar de lejos al otro.
Por eso los stand up comedy de siameses nunca funcionan
en separarse y mirar de lejos al otro.
Por eso los stand up comedy de siameses nunca funcionan
miércoles, 11 de junio de 2008
de noche
quiero hacer caca,
tomar mis ansiolíticos
y comer una banana.
la estufa (interrumpo
para fijarme en la caja
cómo es que se les dice)
halógena me hace destinatario
de unos insoportables rayos de luz amarilla
pero no puedo apagarla,
porque sino me daría frio;
y yo no quiero pasar frío,
al menos no esta noche.
escribir esto me impide
hacer lo que dije querer hacer
al principio.
horrible eso de
escribir dos verbos sin conjugar,
uno seguido del otro,
sin nada entremedio.
también es horrible
escribir con minúscula después
de un punto; pero si Bukowsky lo hace,
yo me creo con el derecho a hacerlo también.
mentí. no quiero hacer caca (sí quería escribir la palabra “caca”).
tampoco quiero tomar mis ansiolíticos,
especialmente porque ya los tomé;
lo único cierto era lo de la banana. que voy a comer ahora.
me voy a la cocina a comer una banana
(o mejor la traigo para acá, y sigo escribiendo)
ya volví.
hice caca, y todavía se escucha el rugir de la cisterna.
poco a poco se hace susurro.
la banana está detrás de mí,
sobre la mesa donde como.
la banana tiene siete manchas negras.
debo ser honesto.
no había bananas en la cocina. no hay bananas en mi casa,
ni en la cocina ni en la mesa;
lo que sí hay, en ambos lugares, es manzanas.
no es nada vergonzoso o humillante,
pero por alguna razón traté de ocultar
la falta de bananas.
orgullo, tal vez.
la manzana no tiene manchas,
y es extrañamente deliciosa.
tal vez es porque tengo hambre:
cuando se tiene hambre, todo es delicioso.
la manzana está sobre la mesa, al lado de una botella de plástico
con agua de la canilla y un vaso que todavía no rompí;
también hay un plato amarillo, donde alguna vez
estuvieron las moñitas que cené esta noche.
estoy escuchando a the toasters,
entre verso y verso
le doy unas mordidas a la manzana,
y me pregunto cuál será el sentido de la vida.
tomar mis ansiolíticos
y comer una banana.
la estufa (interrumpo
para fijarme en la caja
cómo es que se les dice)
halógena me hace destinatario
de unos insoportables rayos de luz amarilla
pero no puedo apagarla,
porque sino me daría frio;
y yo no quiero pasar frío,
al menos no esta noche.
escribir esto me impide
hacer lo que dije querer hacer
al principio.
horrible eso de
escribir dos verbos sin conjugar,
uno seguido del otro,
sin nada entremedio.
también es horrible
escribir con minúscula después
de un punto; pero si Bukowsky lo hace,
yo me creo con el derecho a hacerlo también.
mentí. no quiero hacer caca (sí quería escribir la palabra “caca”).
tampoco quiero tomar mis ansiolíticos,
especialmente porque ya los tomé;
lo único cierto era lo de la banana. que voy a comer ahora.
me voy a la cocina a comer una banana
(o mejor la traigo para acá, y sigo escribiendo)
ya volví.
hice caca, y todavía se escucha el rugir de la cisterna.
poco a poco se hace susurro.
la banana está detrás de mí,
sobre la mesa donde como.
la banana tiene siete manchas negras.
debo ser honesto.
no había bananas en la cocina. no hay bananas en mi casa,
ni en la cocina ni en la mesa;
lo que sí hay, en ambos lugares, es manzanas.
no es nada vergonzoso o humillante,
pero por alguna razón traté de ocultar
la falta de bananas.
orgullo, tal vez.
la manzana no tiene manchas,
y es extrañamente deliciosa.
tal vez es porque tengo hambre:
cuando se tiene hambre, todo es delicioso.
la manzana está sobre la mesa, al lado de una botella de plástico
con agua de la canilla y un vaso que todavía no rompí;
también hay un plato amarillo, donde alguna vez
estuvieron las moñitas que cené esta noche.
estoy escuchando a the toasters,
entre verso y verso
le doy unas mordidas a la manzana,
y me pregunto cuál será el sentido de la vida.
sábado, 7 de junio de 2008
Hago algo, mientras hago otra cosa
Luz
Lámpara
Cama cómoda
Libro y yo
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Silencio
Droga buenita
Banda sonora
“la vida es un milagro”
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Frío
Sombrío
Macabro
Día de invierno
Unza unza
Recuerdos
Modestos alborotos
Y la tranquilidad de estar
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Olvidos
y sabores varios
Olores
recuerdan situaciones
colores reflejados
marrones
blancos
flores y nostalgia
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Marcas imaginarias,
Regeneradas
Retroalimentadas
Y engordadas con potasio
Casco transparente
Para el corazón
Cerrojo invulnerable
De glande, clítoris y diazepam
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Inmundicia
Histérica podredumbre
Psicótica patología
La miseria espiritual
Inferior
Inferior
Inferior
Inferior
Baldes de mezcla
Sepulcro artesanal
Con torta de queso
y baldosa rectangular.
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Sí.
Lámpara
Cama cómoda
Libro y yo
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Silencio
Droga buenita
Banda sonora
“la vida es un milagro”
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Frío
Sombrío
Macabro
Día de invierno
Unza unza
Recuerdos
Modestos alborotos
Y la tranquilidad de estar
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Olvidos
y sabores varios
Olores
recuerdan situaciones
colores reflejados
marrones
blancos
flores y nostalgia
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Marcas imaginarias,
Regeneradas
Retroalimentadas
Y engordadas con potasio
Casco transparente
Para el corazón
Cerrojo invulnerable
De glande, clítoris y diazepam
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Inmundicia
Histérica podredumbre
Psicótica patología
La miseria espiritual
Inferior
Inferior
Inferior
Inferior
Baldes de mezcla
Sepulcro artesanal
Con torta de queso
y baldosa rectangular.
Leyendo a Bretón
Y escuchando a Kusturica
Leyendo a Bretón
Y escuchando a kusturica
Sí.
jueves, 5 de junio de 2008
Sos re bien, pero.
Sos re bien, pero no.
Sos re bien, pero estoy saliendo con alguien.
Sos re bien, pero estoy buscando algo diferente.
Sos re bien, pero te quiero de otro modo.
Sos re bien, pero te quiero como amigo.
Sos re bien, pero este no es el mejor momento.
Sos re bien, pero ni yo sé lo que quiero.
Sos re bien, pero ni loca estoy contigo.
Sos re bien, pero sos muy chico para mí.
Sos re bien, pero sos muy grande para mí.
Sos re bien, pero busco a alguien que no sea de mi edad.
Sos re bien, pero no me gustás.
Sos re bien, pero no siento lo mismo que vos.
Sos re bien, pero somos muy diferentes.
Sos re bien, pero busco a alguien que no sea igual a mí.
Sos re bien, pero recién salgo de una relación muy difícil.
Sos re bien, pero me gusta tu amigo.
Sos re bien, pero hacés demasiados chistes.
Sos re bien, pero sos demasiado triste.
Sos re bien, pero estoy saliendo con alguien.
Sos re bien, pero estoy buscando algo diferente.
Sos re bien, pero te quiero de otro modo.
Sos re bien, pero te quiero como amigo.
Sos re bien, pero este no es el mejor momento.
Sos re bien, pero ni yo sé lo que quiero.
Sos re bien, pero ni loca estoy contigo.
Sos re bien, pero sos muy chico para mí.
Sos re bien, pero sos muy grande para mí.
Sos re bien, pero busco a alguien que no sea de mi edad.
Sos re bien, pero no me gustás.
Sos re bien, pero no siento lo mismo que vos.
Sos re bien, pero somos muy diferentes.
Sos re bien, pero busco a alguien que no sea igual a mí.
Sos re bien, pero recién salgo de una relación muy difícil.
Sos re bien, pero me gusta tu amigo.
Sos re bien, pero hacés demasiados chistes.
Sos re bien, pero sos demasiado triste.
miércoles, 4 de junio de 2008
De poder y fascinaciones
Me fascina rascarme el interior de las orejas
con un cotonete;
me fascina mirar las hojas verdes de los árboles
en un día ventoso;
me fascina mirar el mar
desde una distancia respetuosa;
me fascina analizar mis propios sueños
ni bien me levanto;
me fascina pisar la pelota,
mantenerla en mi poder y sentirme intocable;
me fascina escribir, olvidarme de lo que escribo,
y volver a reirme;
me fascina la cara de los niños
cuando descubren algo nuevo;
me fascina leer los versos oscuros de Lautréamont;
me fascina el recuerdo de aquella novia
que me mordía con furia esta parte de acá;
me fascina calentarme los pies
con una bolsa de agua caliente;
me fascina la cola de aquella vecina;
me fascina el sonido de las piedras de azufre
al pasar por mi espalda llena de aire;
me fascina cuánto puedo escribir
sin pensar demasiado;
me fascina el poder que tengo
al hacer que leas versos sobre mis gustos,
cuando de seguro no te interesan.
Ni siquiera a mí me interesan realmente.
Y eso me fascina.
con un cotonete;
me fascina mirar las hojas verdes de los árboles
en un día ventoso;
me fascina mirar el mar
desde una distancia respetuosa;
me fascina analizar mis propios sueños
ni bien me levanto;
me fascina pisar la pelota,
mantenerla en mi poder y sentirme intocable;
me fascina escribir, olvidarme de lo que escribo,
y volver a reirme;
me fascina la cara de los niños
cuando descubren algo nuevo;
me fascina leer los versos oscuros de Lautréamont;
me fascina el recuerdo de aquella novia
que me mordía con furia esta parte de acá;
me fascina calentarme los pies
con una bolsa de agua caliente;
me fascina la cola de aquella vecina;
me fascina el sonido de las piedras de azufre
al pasar por mi espalda llena de aire;
me fascina cuánto puedo escribir
sin pensar demasiado;
me fascina el poder que tengo
al hacer que leas versos sobre mis gustos,
cuando de seguro no te interesan.
Ni siquiera a mí me interesan realmente.
Y eso me fascina.
lunes, 2 de junio de 2008
Ah....pobrecito...
Las mujeres que me gustan
son muy diferentes entre si;
algunas son rubias,
morochas,
pelirrojas;
otras altas,
bajas;
gorditas,
flacas;
otras extrovertidas,
otras tímidas;
lo único que tienen en común,
es que casi siempre van de la mano de otro tipo.
son muy diferentes entre si;
algunas son rubias,
morochas,
pelirrojas;
otras altas,
bajas;
gorditas,
flacas;
otras extrovertidas,
otras tímidas;
lo único que tienen en común,
es que casi siempre van de la mano de otro tipo.
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